Un día que estaba muy aburrido me puse a enumerar marcas. Marcas de coches, de leche, de guitarras eléctricas, de zumos, de lavadoras, de bolígrafos, de televisores. Marcas de todo lo que se me ocurría. Si conseguía enumerar cinco, pasaba a otra categoría, la que en ese momento me viniese a la mente. Samsung, Mont Blanc, Evian, Levi's, Nokia, Chanel, Yamaha, Chevrolet, Fender, Kodak, Lotus, Martini, Carhartt, Logitech... Cientos de marcas desfilaban por mi mente sin cesar, logrando distraerme, que era justo lo que necesitaba.
Al cabo de un par de horas, me empecé a deprimir. No sabía muy bien qué me estaba ocurriendo, pero lo cierto es que me puse tenso. Y me preocupé. Quise parar, dejar de pensar en marcas. Marcas de zapatos, de teléfonos, de preservativos, de pinturas acrílicas. No podía. Enumeraba cinco y volvía a empezar.
Desesperado, encendí la televisión. No me importaba lo más mínimo qué ver, ya que lo único que deseaba era desconectar, detener ese juego obsesivo que me estaba haciendo perder el juicio. Lo intenté, pero no funcionó. Entonces, de repente, mientras veía un anuncio de champú, me sorprendí a mi mismo enumerando entre dientes marcas de armas de fuego. Walther, Beretta, Glock, Colt, Browning, Norinco. Entonces ocurrió. Abrí el armario, saqué mi escopeta Benelli de cañón recortado y salí a pasear.
Al cabo de un par de horas, me empecé a deprimir. No sabía muy bien qué me estaba ocurriendo, pero lo cierto es que me puse tenso. Y me preocupé. Quise parar, dejar de pensar en marcas. Marcas de zapatos, de teléfonos, de preservativos, de pinturas acrílicas. No podía. Enumeraba cinco y volvía a empezar.
Desesperado, encendí la televisión. No me importaba lo más mínimo qué ver, ya que lo único que deseaba era desconectar, detener ese juego obsesivo que me estaba haciendo perder el juicio. Lo intenté, pero no funcionó. Entonces, de repente, mientras veía un anuncio de champú, me sorprendí a mi mismo enumerando entre dientes marcas de armas de fuego. Walther, Beretta, Glock, Colt, Browning, Norinco. Entonces ocurrió. Abrí el armario, saqué mi escopeta Benelli de cañón recortado y salí a pasear.

2 comentarios:
No desesperes! ;)
TQ!
Y mataste alguna paloma???
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