viernes, junio 12, 2009

Lit

No sé cómo decírselo. Busco desesperadamente las palabras adecuadas pero -¡joder!- no las encuentro. Parece como si todo lo que he aprendido a lo largo de los años no me hubiese servido de nada. Es como si las mujeres hubiesen ido pasando por mi vida de puntillas, sin hacer ruido y sin dejar huellas. Eso me desconsuela y enfurece, aumentando mis deseos de ponerle fin, de una vez por todas, a esta historia de (des)amor.

La miro y no me siento mirado. Quiero hablarle, pero sé que, aunque lograse articular una sola frase con sentido, no recibiría ninguna respuesta. Estoy en blanco. Blank. Blocage total.

Ella, en silencio, me mira fijamente. Sentada en la silla, asiéndose con fuerza a sus braceras, se siente incapaz de moverse. Está inmovilizada.
Daría cualquier cosa por oírme decir algo agradable, algo que le permitiese recuperar la fe en los hombres. Sin embargo, sabe que no soy de esas personas que otorgan segundas oportunidades.

Conforme van pasando las horas, desesperanzada, sus ojos se van apagando. Sabe que el final se acerca, pero no tiene fuerzas ni siquiera para fruncir el ceño. Deshumanizada. Atada por su propio miedo. Ahora es sólo un cachorro atrapado en un cepo.

Cuando parece que esa dolorosa espera no acabará nunca, me pongo en pie, me acerco lentamente a ella y la beso en la frente. Es mi forma de hacerle saber que nunca más volveremos a vernos. Después, sin volver la vista atrás, abandono el sótano. Entonces, al contrario de lo que creí que sucedería, no siento el más mínimo remordimiento; sólo un leve regusto a gasolina en mis labios.

5 comentarios:

Kenny dijo...

Epílogo: Aquella chica no soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Por desgracia, fue precisamente lo que no deseaba lo que acabó haciéndose realidad.

¡Qué ganas de leerme "Millenium 3"!

Nurit dijo...

Eso que es, del libro?

Kenny dijo...

No, qué va. Es algo que he escrito al hilo del título de "Millenium 2". Antes de leer el segundo libro, imaginé que haría alusión a algo parecido. Como no fue así, parece que mi cerebro tuvo que manifestar de algún modo el equívoco... xD

Laura Cortés dijo...

Hoy lo recojo de Diego Marín !!!!

Kenny dijo...

A mi me lo regaló Nuria el Sábado, pero sólo me he podido leer cinco capítulos. Promete...